Termografía aérea
La cámara térmica ve lo que el ojo no puede: células fotovoltaicas muertas, aislamientos perdidos, conexiones sobrecalentadas y fugas, desde el aire y sin tocar la instalación.
La termografía radiométrica mide la temperatura real de cada píxel de la imagen. Montada en un dron, convierte horas de inspección manual en un barrido aéreo sistemático: una planta solar completa en una mañana, una cubierta industrial en una pasada, un parque de transformación sin cortar tensión.
Operamos la cámara Zenmuse H30T sobre DJI Matrice 400: térmica radiométrica de alta resolución, zoom visual potente y telémetro láser en el mismo vuelo. Cada anomalía queda medida (temperatura y delta), localizada y documentada en visual + térmico.
Hay una diferencia enorme entre una imagen térmica “bonita” y una medición radiométrica: nosotros entregamos la segunda. Cada termograma conserva la temperatura por píxel, con emisividad y condiciones documentadas, de modo que el hallazgo es defendible ante ingeniería, aseguradora o fabricante.
En plantas solares seguimos la clasificación estándar de defectos (célula, string, diodo, suciedad, PID) con tasa de afección por bloque, para que la O&M priorice con números, no con impresiones.
Con irradiancia alta y estable (mediodía solar) y la planta en producción, que es cuando los defectos generan contraste térmico. Documentamos irradiancia y condiciones en el informe.
No: justo al contrario. La instalación debe estar en carga para que las conexiones defectuosas se calienten y sean visibles. El dron mantiene distancia de seguridad en todo momento.
La H30T ofrece térmica radiométrica de alta resolución (1280×1024) con zoom, suficiente para resolver células individuales de un panel a altura de vuelo operativa.
Sí: la humedad retenida cambia la inercia térmica de la cubierta y aflora en el barrido térmico al anochecer. Es uno de los métodos más rápidos para acotar reparaciones de impermeabilización.
Planta solar, cubierta o instalación eléctrica: te preparamos la campaña térmica en 24 h.