Vista aérea del entorno de trabajo de la cetrería robótica

Control de aves

Cetrería robótica: control de aves con drones

Drones que el instinto de las aves interpreta como una rapaz: dispersión eficaz y no letal en aeropuertos, vertederos, cultivos e instalaciones industriales.

Las aves generan riesgos muy reales: impactos con aeronaves, daños millonarios en cultivos, contaminación en plantas de alimentación y suciedad estructural en naves e infraestructuras. Los métodos estáticos (cañones, espantapájaros, ultrasonidos) pierden eficacia en semanas porque las aves se habitúan.

La cetrería robótica rompe la habituación: el dron se comporta como un depredador —patrones de vuelo, aproximaciones, persistencia— y el instinto de las aves hace el resto. Es un método no letal, compatible con normativa ambiental, y documentado: cada sesión registra especies, bandos y respuesta.

Dónde lo aplicamos

  • Aeropuertos y aeródromos: reducción de riesgo de impacto
  • Vertederos y plantas de residuos: gaviotas y córvidos
  • Agricultura: viñedo, frutal y cereal en maduración
  • Industria alimentaria y logística: palomas y estorninos
  • Puertos e infraestructuras: colonias en estructura
  • Programas continuados con seguimiento de resultados

Programas, no sustos

Una dispersión puntual mueve el problema unos días. Lo que funciona es un programa: frecuencia calculada según especie y estación, variación de patrones para impedir la habituación y registro sistemático de resultados que permite ajustar la presión hasta consolidar el cambio de hábitat.

Diseñamos cada programa con la propiedad y, cuando procede, con los responsables ambientales: especies protegidas, épocas de cría y zonas sensibles quedan contempladas desde el inicio.

Equipo que utilizamos

Preguntas frecuentes

¿Es legal espantar aves con drones?

Sí, como método de dispersión no letal, respetando la normativa de fauna y las especies protegidas. En entornos aeroportuarios se opera coordinado con el gestor y control aéreo.

¿Las aves no se acostumbran al dron?

La clave es que el dron se comporta como depredador y varía sus patrones. A diferencia de los métodos estáticos, la presión percibida es real y cambiante, y la habituación no llega a consolidarse.

¿Cuánto dura el efecto?

Tras un programa sostenido, las colonias reubican su zona de descanso o alimentación. El efecto se mantiene con sesiones de recordatorio cuya frecuencia baja con el tiempo.

¿Funciona con cualquier especie?

Las respuestas varían: gaviotas, estorninos y palomas responden muy bien; otras especies requieren patrones específicos. El estudio inicial identifica especies y diseña la táctica.

¿Un problema de aves que no cede?

Cuéntanos especie, zona y temporada. Te proponemos un programa con objetivos medibles.

Solicitar presupuesto